miércoles, 7 de febrero de 2007

CHULLPAS




En cierta ocasión que la historia refiere; un chullpa fue a una fiesta a divertirse. No quizá con la finalidad de Chullpar a alguien, sino por la simple razón de escuchar música y bailar un poco. En tal fiesta alguien posiblemente le observo las manos o le sospecharon que era un Chullpa, por su graciosa y zopenza forma de bailar, los asistentes se pasaron la voz unos a otros, todos empezaron a estar pendientes de èl. Tramando una trampa, cerrado la puerta. Cuando ya se acercaba al amanecer el Chullpa quiso irse pero no lo dejaron salir invitándole nuevamente a bailar, ya al amanecer nadie quiso bailar con él. Entonces el Chullpa seguía bailando solo, el cielo destilaba sus primeros rayos del nuevo día, el chullpa bailando y bailando en un abrir y cerrar el ojo, quedo convertido en un montón de huesos resecos y descoloridos, quedando estupefactos todos los asistentes.
También en otra ocasión un par de esposos vivían solos en una de la tantas estancias de ayapata pasaban los 40 años cada uno. El esposo salio muy temprano con sus mulas con dirección al valle de Esquilaya, y doña Marcela quedo sola en la cabaña. En horas de la tarde regreso su esposo bien cansado - ¿Por qué te has regresado Máximo? Le pregunto dona Marcela es que en el camino me enferme. Me encontré con un paisano que iba a Esquilaya y le mande no mas las mulas y yo me regrese explico don Máximo pues entra a la cocina, pondré un matecito le ofreció dona Marcela, don Máximo entro a la cocina y se sentó encima de un Batan, ya que en todas las cocinas de Ayapata, siempre hay uno. Cuando doña Marcela le alcanzo una taza de mate, este no podía terminar el contenido de su taza toma, toma tu mate hasta que hora te vas a demorar, en tomar le reclamo doña Marcela si estoy tomando – contesto pasivamente don Máximo. Luego doña Marcela le alcanzo un plato de sopa, igual. Máximo demoraba un montón para comer su sopa.
Hasta que dona Marcela sospechó algo anormal y saco de su atado un puñado de ají seco echó al fogón, esto empezó a hacer humo fuerte. Que estas quemando vieja estùpida le reprendió don Máximo saliendo rápidamente de la cocina al poco rato también salio doña Marcela ya que el humo del ají era insoportable. Pero cuando salio afuera no encontró a nadie absolutamente entonces pensó que era chullpa. Así fue como doña Marcela se salvo de ser chullpada de ahí que algunas personas acostumbran llevar en su atado una porción de ají, chachacoma ajo. Ya que esto neutralizan al chullpa.
Hoy en día dicen que en algún paraje las chullpas nos estén viendo secretamente cuando estamos solos como expertos telépatas que están al tanto de nuestras vidas por eso cuando asistes a alguna fiesta un desconocido puede ser chullpa que se burla de nuestros movimientos que mágicamente van absorbente nuestras sangres como dicen los antiguos que cuando van a los Chullpa Wasis encuentran huesos que van resumiendo un poco de sangre fresca de sus interiores como si fueran huesos humanos recientes. Los antiguos seguramente descansan muy cómodos sabiendo que en sus tiempos existían misterios inexplicables.

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